El R. P. Emilio Martín S. I.

Inédito

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En la Semana Santa última vino a Navia en misión religiosa el R. P. Emilio Martín S. I., que en ocho días, conquistó los corazones de todos los vecinos. Es un religioso virtuosísimo, trabajador inagotable y de una cultura muy poco común.

Esto sorprende porque, además, el R. P. es joven. Al llegar a Navia, en aquella ocasión, desplegó una doble actuación. La religiosa, que atiende con competencia y exacta puntualidad. Y otra, de tipo cultural, pudiéramos decir.

Vive este R. P. en Salamanca, y es profesor de Literatura y Arte en Colegio de San Estanislao, de la Orden a que pertenece. Vive pues en esa Salamanca que tanta tradición cultural, y a quien llamaban los antiguos la “Atenas castellana”. Y Unamuno, el angustiado Unamuno, por la gran cantidad de iglesias que tiene, “soto de torres».

En esa Semana Santa, en horas libres de su sagrado ministerio, nos hablaba de literatura y, sobre todo, de Arte. En el Colegio de las Hermanas Dominicas dio una conferencia, con proyecciones, sobre Arte Antiguo. Tuvo un gran éxito.

En el tiempo transcurrido desde la Semana Santa hasta ahora no tuvo cortados los hilos del afecto. Nos escribió algunas cartas. Siempre rebosantes de amor a Asturias y a Navia.

Pues bien, el R. P. Emilio Martin S. I. está de nuevo con nosotros. Vino a predicar el novenario de la Inmaculada Concepción. Lo hizo en oraciones magistrales. El tema tratado es hondo y delicado. Puso las excelsitudes de la Virgen María como ejemplo que debe imitar en todo la mujer.

El R. P., además de lo que hemos dicho, es un teólogo y un poeta. Es un verdadero artista. La alianza de la más fervorosa unción religiosa con la poesía da los mejores frutos en el púlpito. La Iglesia de Navia estuvo, en este novenario, excepcionalmente concurrida.

Pero no fue sólo esto. El R.P. Emilio Martin S.I nos dio varias conferencias sobre Arte, con admirables y numerosas proyecciones en color. Cinco, en total. Dos en el salón de sesiones del Ayuntamiento y tres en el cine Campoamor. Y siempre con los locales repletos de oyentes. Los temas tratados fueron: La Virgen María en la Pintura, Paris, Versalles, Pintura Holandesa y Pintores modernos. En todo caso, partía el R. P. del conocimiento directo de los temas que trataba. Ha pasado largas temporadas en Roma y otras poblaciones italianas, en Holanda y en Francia, especialmente en Paris.

Quiero aprovechar esta oportunidad para reproducir unas palabras de S. S. el Papa Pio XII acerca del Arte y la Religión dichas con ocasión de una visita que le hizo un grupo de artistas. Vale la pena. Dijo S. S.: “El Pontífice Romano, heredero de cultura universal, nunca dejó de alabar el arte y de rodearse de sus obras y hacerlo colaborador suyo dentro de los debidos límites de su misión divina, conservando y alabando su destino, que como es conducir el espíritu a Dios. Hay entre Arte y Religión una afinidad intrínseca. La función de cualquier arte consiste, en efecto, en romper el recinto angosto y angustioso en que se halla el hombre y abrir su espíritu al arte. El hombre está mejor preparado cuanto más santo es para hablar el lenguaje del arte y entender sus armonías y transmitir sus anhelos. De tal modo, los maestros del Arte cristiano se convirtieron en intérpretes no solo de la belleza, sino también de la bondad de Dios, valedor y redentor. Maravilloso intercambio de servicio entre el Cristianismo y el Arte. De la Fe sacaron la sublime inspiración. A la Fe condujeron a las almas cuando durante siglos comunicaron y difundieron las verdades contenidas en los libros santos, verdades inaccesibles, por lo menos directamente, para el pueblo humilde. Con razón fueron llamadas biblias del pueblo las obras maestras del Arte. Ellas comunican su íntimo sentido y su emoción con una eficacia, un lirismo y un ardor que tal vez no tiene las más fervorosas predicaciones.”

Esto dijo S. S. el Papa.

Navia ha vivido, pues, gracias al R. P. Emilio Martin S. I. una semana cargada de honda espiritualidad. Religión y Arte. Todo tratado con los más depurados conceptos y con las más sana emoción humana.

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