La hormiguita y el ratón

Las Riberas del Eo

Publicado en: Las Riberas del Eo. Julio-1959

(Cuento de tradición oral)

La Hormiguita era muy buena y hacendosa. Un día barriendo su casita se encontró una moneda de oro. Y se dijo: Si compro avellanas, todo son cáscaras; si nueces, cáscaras. Si compro manzanas, todo son pellejos; si peras, lo mismo. Resolvió, al fin, comprarse cintas de colores para ponerse guapa.

Yo con ellas, se puso en la puerta de su casa, muy contenta.

Y pasó un ratón. Dijo:

– Hormiguita, que guapa estás ¿Te quieres casar conmigo?

– Sí, quiero.

Y se casaron.

De vuelta de la boda ella se puso a trabajar. Puso en el fuego lo olla para hacer el caldo. Y metió en ella el tocino.

– Bueno, le dijo a su marido, ahora voy al mercado pero, cuidado, que no se te ocurra ir a la olla a comer el tocino. ¿Me entiendes ratoncito mío?

La hormiguita se marchó. Pero el ratón no pudo resistir la tentación. Y se fue a la olla. Y, como era de suponer, cayó dentro. Y, desde ella, gritaba…

Pasó un pajarito. Lo oyó. Y como no podía salvarlo cortó el pico. Se fue volando y encontró unas palomas. Dijeron éstas:

– Que has tenido pajarín que cortaste tu piquín.

– Ratón Pellado cayó en la olla y Hormiguita Martínez suspira y llora, y yo como pajarín corté el piquín.

– Pues nosotros como palomitas cortaremos nuestras alitas.

Y se fueron al palomar. Éste dijo:

– Que ha pasado palomitas, que cortasteis vuestras alitas.

– Que Ratón Pellado cayó en la olla y Hormiguita Martinez suspira y llora, el pajarín cortó el piquín y nosotras como palomitas, cortamos nuestras alitas.

– Pues yo como palomar, me echaré a rodar.

Y se fue rodando. Llegó a las fuentes. Y estas dijeron:

– Que ocurrió palomar que te echaste a rodar.

– Que Ratón Pellado cayó en la olla y Hormiguita Martínez suspira y llora, el pajarín cortó el piquín, las palomitas cortaron sus alitas y yo como palomar, me eché a rodar.

– Pues nosotros como fuentes secaremos nuestras corrientes.

Y las secaron.

Vinieron las hijas del rey con sus cantaros de plata a buscar agua. Al ver que las fuentes no la echaban, dijeron:

– Que os pasó, fuentes que secasteis vuestras corrientes.

– Que Ratón Pellado cayó en la olla y Hormiguita Martínez suspira y llora, el pajarín cortó el piquín, las palomitas cortaron sus alitas, el palomar se echó a rodar, y nosotras como fuentes secamos nuestras corrientes.

– Pues nosotras como hijas del rey cambiaremos nuestros mantos blancos por mantos negros.

Se fueron. Su padre, el rey, al verlas así, dijo:

– Que os pasó, hijas mías, que así venís.

– Que Ratón Pellado cayó en la olla y Hormiguita Martínez suspira y llora, el pajarín cortó el piquín, las palomitas cortaron sus alitas, el palomar se echó a rodar, las fuentes secaron sus corrientes y nosotras como hijas vuestras, cambiamos los mantos blancos por mantos negros.

– Pues yo como rey quitaré los calzones y echaré a correr.

Y así lo hizo…

Navia, julio 1959.

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